Madrid, España. – La dominicana María de la Cruz ha dado un paso firme en el mundo del emprendimiento al relanzar su proyecto Caribbean Foods Shop en el sector de Tetuán, específicamente en la zona de Cuatro Caminos, con una propuesta que busca conectar a la diáspora con sus raíces a través de la gastronomía.
Durante una entrevista para Emprendien2 en el Extranjero segmento del programa GenteRD, María expresó que la motivación principal de su negocio nace de la nostalgia que sienten los dominicanos al emigrar.
“Nosotros cuando emigramos tenemos un pie aquí y el otro allá. Lo que hicimos fue traer un poquito de lo que extrañamos de nuestra amada República Dominicana”, afirmó.
El proyecto, que inició en el año 2019, ha evolucionado hasta convertirse en mucho más que una tienda de productos. Actualmente, funciona como un espacio cultural y de integración para la comunidad latina en España. Entre sus ofertas destacan canastas temáticas como “Nostalgia”, que incluyen productos tradicionales como guandules, orégano y habichuelas, así como opciones de dulces típicos y rubros del campo dominicano.
Además, María anunció la creación del “Jardincito de María”, un espacio donde se ofrecerán jugos naturales emblemáticos como el de tamarindo, guanábana, chinola y el popular morisoñando, con el objetivo de recrear una experiencia auténtica para quienes visiten el lugar.
La empresaria también destacó que su iniciativa va más allá de la venta de productos, ya que busca convertirse en un punto de encuentro para la diáspora.
“Queremos que cuando un dominicano entre por esa puerta sienta que está en Santo Domingo”, aseguró.
El establecimiento no solo está dirigido a dominicanos, sino a toda la comunidad latinoamericana, integrando productos de diferentes países como Colombia, Honduras y otras naciones del Caribe y Sudamérica, promoviendo así la unión cultural a través de la gastronomía.
Pese a los desafíos enfrentados, incluyendo el impacto de la pandemia, María de la Cruz logró mantener su proyecto a flote y ahora apuesta por su expansión, importando productos a toda Europa.
Asimismo, el espacio servirá como centro de formación, ofreciendo cursos gratuitos y actividades dirigidas especialmente a mujeres y emprendedores, fortaleciendo el desarrollo de la comunidad migrante.
Ubicada en la calle Alvarado número 13, a pocos metros de Bravo Murillo, Caribbean Foods Shop se perfila como un referente de identidad, esfuerzo y superación para los dominicanos en el exterior.
Finalmente, María envió un mensaje a quienes desean emprender fuera de su país:
“Que se atrevan, que todo es posible. Nosotros superamos la pandemia y hoy estamos aquí haciendo cosas positivas. Hay que lanzarse”.
La historia de esta emprendedora es un reflejo del empuje y la resiliencia de la diáspora dominicana, que continúa dejando huellas positivas más allá de sus fronteras.
