Santo Domingo. — Con velones aún sin encender, fotografías y mensajes cargados de amor y nostalgia, familiares y allegados de las víctimas del colapso de la discoteca Jet Set participaron en una emotiva vigilia en la denominada zona cero de la tragedia.
Cada imagen colocada llevaba consigo dedicatorias personales, reflejando cómo aquel fatídico 8 de abril de 2025 marcó para siempre a familias y comunidades enteras. El espacio, transformado en un santuario de memoria, revive los rostros de quienes perdieron la vida, en medio de un ambiente de profundo silencio y recogimiento.
Alrededor de las 8:00 de la noche, los familiares comenzaron a colocar los velones en el lugar, organizándolos cuidadosamente como parte del acto memorial. Está previsto que a partir de las 10:00 de la noche se enciendan más de 200 luces, símbolo de respeto, memoria y amor hacia las víctimas.

El homenaje no solo honra a los que ya no están, sino que también refleja la unión de los sobrevivientes y de quienes, pese al dolor y la ausencia, continúan recordando con devoción a sus seres queridos.
Sin embargo, junto al duelo, también se levanta un firme reclamo de justicia. El ambiente, cargado de solemnidad, evidencia que el dolor sigue latente en cada familia, que a un año de la tragedia no solo recuerda, sino que exige respuestas.
Entre las voces presentes, Julio Enrique Blanco, hermano del pelotero Tony Blanco, expresó su frustración por la lentitud del proceso judicial y la impunidad que, según afirma, persiste.
“Esperamos que la justicia haga su trabajo, que decida lo que el pueblo dominicano está esperando. No que se pase el tiempo dándole largas al caso”, manifestó, al referirse a los constantes aplazamientos y la reciente orden de realizar peritajes que considera innecesarios.
A un año de la tragedia, la vigilia en Jet Set se convierte en un acto de memoria viva, solidaridad colectiva y exigencia firme: que el dolor no quede en el olvido y que la justicia finalmente llegue para las víctimas y sus familias.
