Santo Domingo.– La despedida del comunicador y periodista Carlos Batista Matos, conocido como “El más caro”, quedó marcada por una escena tan inesperada como conmovedora: corbatas surcando el aire antes de caer sobre su féretro, como último tributo a la prenda que definió su estilo y se convirtió en emblema de toda una vida frente a cámaras y micrófonos.
El gesto, cargado de simbolismo, arrancó lágrimas y aplausos entre familiares, colegas y amigos que se congregaron en el Parque Cementerio Puerta del Cielo para darle el último adiós. Allí, entre oraciones y silencios profundos, se selló la partida de una figura que supo ganarse el respeto y el cariño de la gente por su cercanía, profesionalismo y entrega a la comunicación.
Las honras fúnebres iniciaron en la Funeraria Blandino de Santo Domingo, donde el ambiente estuvo impregnado de nostalgia. Figuras del arte, la televisión y la radio desfilaron ante su ataúd, compartiendo anécdotas, evocando su legado y dejando coronas de flores blancas como símbolo de paz y reconocimiento.
El homenaje trascendió los espacios íntimos
En el Boulevard de las Estrellas, colegas realizaron una guardia de honor, reafirmando que su imagen permanecerá viva en la memoria colectiva. Más tarde, en el Palacio Municipal, el Concejo de Regidores del Distrito Nacional también rindió tributo a quien fuera regidor entre 2010 y 2016, en un acto solemne cargado de respeto institucional.
Durante ese acto, la periodista y exregidora Consuelo Depradel expresó el profundo dolor por su partida, destacando que Batista Matos fue un hombre de unidad, comprometido con su labor y con una permanente preocupación por el desarrollo de la ciudad.
Así, entre lágrimas, recuerdos y corbatas convertidas en símbolo eterno, se despidió a “El más caro”. Su voz se apaga, pero su legado —tejido de elegancia, carácter y vocación— seguirá resonando en cada rincón de la comunicación dominicana.
