La noche en Miami tuvo acento dominicano. Cuando el juego parecía enredado en un empate tenso, el poder de Junior Caminero apareció con un swing decisivo que encendió a la fanaticada y abrió el camino para que la República Dominicana derrotara 12-3 a Nicaragua en el Clásico Mundial de Béisbol, en partido celebrado en el LoanDepot Park.
El batazo de Caminero llegó en el sexto episodio. Con un compañero en base, el joven antesalista descargó un cuadrangular que quebró el empate a tres carreras y devolvió el control del partido al conjunto dominicano. Fue el golpe anímico que necesitaba el equipo para comenzar a despegar.
“Increíble. En ese momento no sabía qué pasaba por mi cabeza. Fue un palo emotivo, casi lloré. Muy feliz por los muchachos, pero sobre todo por el país”, expresó Caminero al finalizar el encuentro.

La explosión definitiva llegó dos entradas más tarde. En el octavo inning, la ofensiva dominicana montó un espectáculo de poder. Primero, Julio Rodríguez abrió la fiesta con un jonrón solitario que amplió la ventaja. Luego apareció Oneil Cruz, quien salió como bateador emergente y conectó un descomunal cuadrangular de tres carreras que viajó 450 pies hacia el jardín derecho. El campocorto se quedó inmóvil unos segundos observando la pelota desaparecer mientras el marcador se estiraba a 10-3.
El ataque fue parte de una noche ofensiva contundente para Dominicana, que terminó conectando 14 imparables y fabricando seis carreras en ese octavo episodio que dejó el partido prácticamente sentenciado.
En el montículo también hubo historia. El abridor Christopher Sánchez protagonizó un hecho inédito al convertirse en el primer lanzador en la historia del Clásico Mundial de Béisbol en ponchar a cuatro bateadores en una misma primera entrada. Aunque permitió tres carreras en su salida, su marca quedará registrada en el torneo.
Después, el bullpen dominicano se encargó del resto. Los relevistas trabajaron con autoridad durante siete entradas y dos tercios, limitando a la ofensiva nicaragüense a apenas tres hits y sin permitir más carreras.
La victoria fue para Seranthony Domínguez (1-0), quien lanzó una sólida sexta entrada. La derrota recayó en el nicaragüense Stiven Cruz (0-1).
Antes del inicio del encuentro, el presidente Luis Abinader realizó el lanzamiento de honor y destacó el ambiente patriótico que rodeó el partido. “Estamos muy contentos. Tenemos un gran equipo y hay mucha dominicanidad y orgullo por el país”, expresó el mandatario.
Con la victoria, República Dominicana inicia con buen pie su participación en el Grupo D del torneo y volverá a la acción este domingo al mediodía frente a Países Bajos. El debut dejó un mensaje claro: el bate dominicano está listo para hacer ruido en el clásico.
